jueves, 19 de abril de 2012

Humberto Ríos: "El conocimiento campesino tiene tanto valor como el científico"

En sus años de estudio, Humberto Ríos Labrada iba encaminado a ser un científico de la Cuba que basaba su economía en la estrecha relación que mantenía con la Unión Soviética. En el campo, la mecanización y el monocultivo heredados de las colonias estaban en su máximo esplendor. La caña de azúcar era casi una bandera. Pero al caer el muro de Berlín, como fichas de dominó fueron derrumbándose cientos de paradigmas que la revolución cubana tenía asumidos. Humberto vio morir el campo porque la gasolina ya no era costeable.

Como dice parte de la descripción de Humberto Ríos en la página web del Premio Goldman para el medio ambiente: “Al visitar granjas que no habían adoptado el modelo de monocultivo de la caña de azúcar, Ríos observó cómo los campesinos se valían de técnicas preindustriales, rotando cultivos y experimentando con la diversidad de semillas. (...) Observó que el método aplicado se basaba en prácticas sostenibles y ecológicas. Reconoció (...) posibles soluciones a la crisis agrícola y alimenticia de Cuba, y asumió el compromiso de extender la agricultura sostenible (...)”.

alt
Ante una situación de crisis aguda, Humberto salió de los laboratorios y dejó atrás las técnicas industriales que requerían costes inalcanzables. Se puso a trabajar codo con codo con los agricultores y consiguió abrir los bancos de semillas para que todos tuvieran acceso a la diversidad. “Cuando pones a un agricultor frente a la diversidad genética, es como si llevaras a un crío a una juguetería. Le brillan los ojos y empieza a tartamudear. Es tan atractivo porque esa diversidad puede convertirse en una manera de vivir más decorosa. Y el secreto está en facilitar el acceso a las semillas, que no se queden en las instituciones. La gente enloquece. En México algunos agricultores lloraban. Trajimos unas 150 variedades de maíz y la gente empezaba a recordar que este u otro maíz lo había sembrado su abuelo y ellos lo habían perdido”.

lunes, 16 de abril de 2012

Humberto Ríos Labrada: Murcia

En las fechas que rondan la semana más huertana de Murcia, tenemos la suerte de conocer a Humberto Ríos Labrada, cubano, ingeniero agrónomo y trovador de la agroecología. A Humberto le otorgaron el Premio Goldman 2010 por su trabajo con agricultores para ampliar la diversidad de los cultivos y desarrollar sistemas agrícolas de bajo coste energético. Su labor alentó el cambio en la agricultura cubana: de la dependencia de los carburantes y agroquímicos a la sostenibilidad.


En principio, Cuba y Humberto no tienen mucho que ver con Murcia, excepto que este cubano de 49 años nacido en La Habana está casado con una murciana y pasa algunas temporadas en nuestra tierra. Sin embargo, rascando un poco en su historia y las realidades que le tocó vivir y las que nos está tocando vivir a nosotros ahora, parece que su presencia en la vega del Segura es más que una casualidad.

Con la caída del bloque soviético, la gasolina en Cuba multiplicó su precio hasta niveles incosteables que paralizaron al país en el apogeo de su industrialización. En este ambiente de supervivencia se formó Humberto Ríos Labrada. En España la crisis no es tan agresiva, aunque a la hora de buscar salida y no encontrarla el desánimo es general.

P.: ¿Se quedaría usted en Murcia?
R.: Hay una crisis tremenda y realmente es retador, pero para mí el reto está en otros países. Creo que es atractivo para los murcianos porque están a tiempo de crear un proyecto muy interesante.

lunes, 12 de marzo de 2012

A propósito del agua

Más de 2.000 millones de personas obtuvieron acceso a fuentes mejoradas de agua potable entre 1990 y 2010. Según un informe publicado por UNICEF y la Organización Mundial de la Salud (OMS), un 89% de la población ya goza de agua potable. Dato que supera en un 1% la meta de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), que pretende reducir a la mitad la proporción de personas sin acceso al líquido para 2015.

Hoy reconocemos un gran logro para los pueblos del mundo. Se trata de una de las primeras metas de los ODM que han cumplido”, señaló Ban Ki-moon, secretario general de las Naciones Unidas. Sin embargo, unos 783 millones de personas, el 11% de la población mundial, no tiene aún acceso al agua potable y miles de millones no reciben servicios de saneamiento, como advirtió Anthony Lake, director ejecutivo de UNICEF.

Guadalupe y Fuensanta


Guadalupe es una pequeña comunidad indígena maya en México, en la península de Yucatán, que vive prácticamente apartada del país. Como una isla en el océano, Guadalupe se encuentra en el estado de Yucatán pero solo tiene accesos motorizados por el estado de Quintana Roo, con la consecuencia de una total falta de presencia de la administración pública hasta hace apenas un par de años. La comunidad cuenta con un pozo con poleas del que las mujeres sacan agua para beber, lavar y cocinar todos los días. No hay saneamiento, por lo que las doce familias, unas 50 personas en total, defecan al aire libre mientras que el agua del pozo se encuentra a escasos cinco metros de la superficie.